domingo 13 de enero de 2008

LOS PUENTES DE MADISON


Alguien toca nuestra puerta y nos presenta un mundo ya olvidado, nos regala la pasión y aquel sentimiento de amor y romanticismo que parecía enterrado. Pero, ¿qué pasa si este estremecedor sentimiento surge cuando tenemos nuestro destino planeado? ¿Qué pasa con los proyectos que hemos llevado a cabo y los lazos que hemos formado?...

El amor te puede atrapar en cualquier momento y ser para toda la vida; aquel que obedece a esperanzas dormidas, a horas soñadas, a minutos que ruegan ser vividos, aunque sea tan sólo una vez...


7 de enero de 1987

Queridos Carolyn y Michael:

Aunque me siento muy bien, creo que es tiempo de poner mis cosas en orden (como suele decirse). Hay algo, algo muy importante, que debéis saber. Por eso, os escribo esta carta.
Después de abrir la caja fuerte y encontrar el sobre marrón que va dirigido a mí, con matasellos de 1965, con seguridad llegaréis a esta carta. Si es posible, por favor, sentaos a leerla a la mesa de la cocina. Pronto entenderéis por qué os lo pido.
Me resulta difícil escribir esto a mis propios hijos, pero debo hacerlo. Es algo demasiado fuerte, demasiado hermoso como para que muera conmigo. Y si queréis saber quién ha sido vuestra madre, con todo lo bueno y todo lo malo, debéis saber lo que voy a contaros. Ánimo.
Como ya habéis descubierto, se llama Robert Kincaid. No sé a qué corresponde la inicial L. que había después de Robert. Era fotógrafo, y estuvo aquí en el año 1965, fotografiando los puentes cubiertos.
¿Recordáis cómo se entusiasmó la gente de aquí cuando las fotos aparecieron en el National Geographic? También recordaréis que, por esa época, yo empecé a recibir la revista. Ahora comprenderéis mi repentino interés por ella. A propósito, yo estaba con él, le llevaba una de las mochilas de las cámaras, cuando hizo la foto en Cedar Bridge.
Quiero que sepáis que yo quise a vuestro padre con un amor tranquilo. Lo sabía entonces y lo sé ahora. Él ha sido bueno conmigo y me ha dado dos hijos, vosotros, a quienes adoro. No lo olvidéis.
Pero Robert Kincaid era alguien diferente; no se parecía a nadie a quien yo hubiera visto o de quien hubiera oído hablar o sobre quién hubiera leído algo en toda mi vida. Es imposible que lleguéis a entenderlo totalmente. En primer lugar, vosotros no sois yo. En segundo lugar, hubierais tenido que estar cerca de él, mirarlo moverse, oírlo explicar que estaba en una rama muerta de la evolución. Tal vez os ayuden los cuadernos y los recortes de las revistas, pero tampoco eso será suficiente.
Además, él no era de este mundo. Es lo más claro que puedo decir sobre Robert. Siempre me pareció que era un ser parecido a un leopardo que había llegado en la cola de un cometa. Así se movía, y así era su cuerpo. De algún modo, era, al mismo tiempo, fuerte, afectuoso y bueno, poseído por cierto sentido trágico. Sentía que se estaba tornando anticuado en un mundo de ordenadores y robots y de organización generalizada. Se veía como a uno de los últimos cowboys, según decía; y también decía que tenía los colmillos viejos.
La primera vez que lo vi fue cuando se detuvo a preguntar cómo podía llegar a Roseman Bridge, vosotros tres estabais en la Feria de Illinois. Creedme, yo no andaba buscando ninguna aventura. Nada más lejos de mi mente. Pero lo miré unos segundos y enseguida supe que lo deseaba, aunque no tanto como llegué a desearlo después.
Y, por favor, no penséis que él era un Casanova que corría detrás de las campesinas para aprovecharse de ellas. No era así en absoluto. En realidad, era un poco tímido, y yo tuve tanto que ver con lo que pasó como él. Seguramente más. La nota que está guardada junto a su pulsera la dejé yo en Roseman Bridge para que él la viera, la mañana después que nos conocimos. Aparte de esa foto mía, esa nota es la única evidencia de mi existencia que le quedó a través de los años, de que no era un sueño que había tenido.
Sé que los hijos tienden a pensar que sus padres son un poco asexuales, de manera que espero no perturbaros, y, por cierto, espero que esto no destruya el recuerdo que tenéis de mí.
Robert y yo pasamos horas juntos en la vieja cocina. Hablábamos y bailábamos a la luz de las velas. Y, sí, hicimos el amor ahí y en el dormitorio y en la pradera y en cualquier lugar que se nos ocurría. Eran amores increíbles, poderosos, trascendentes, y continuaron casi sin cesar durante días. Al pensar en él, muchas veces me viene a la mente la palabra «poderoso». Porque eso era él cuando nos conocimos.
Era como una flecha en su intensidad. Yo me sentía desvalida cuando él me hacía el amor. No débil, no es así como me sentía. Sólo invadida por su viva fuerza emocional y física. Una vez, cuando se lo susurré, dijo con sencillez: «Soy el camino y soy un peregrino y soy todas las velas que salieron al mar».
Después miré el diccionario. Lo primero en que pensé cuando oí la palabra «peregrino» fue en «halcón». Pero la palabra tiene otros significados, y él seguramente lo sabía. Uno es «extranjero, «extraño». Otro es «vagabundo, andariego, migratorio». El latín peregrinus, una de las raíces de la palabra, significa desconocido. Él era todo eso... un desconocido, un extranjero, un vagabundo y, ahora que lo pienso, también era como un halcón.
Entended, hijos míos, que estoy tratando de expresar algo que no se puede decir con palabras. Sólo deseo que un día vosotros podéis vivir lo que yo he experimentado; de todos modos, empiezo a pensar que no es probable. Aunque supongo que no se estila decir estas cosas en nuestros tiempos más ilustrados, no creo que sea posible que una mujer posea el tipo particular de fuerza que tenía Robert Kincaid. De manera, Michael, que con eso quedas fuera. En cuanto a Carolyn, la mala noticia es que creo que sólo hubo un Robert Kincaid, y nada más.
Si no hubiera sido por vosotros y por vuestro padre yo me habría ido con él de inmediato. Me pidió, me rogó que me fuera con él. Pero yo no quise, y fue lo bastante sensible y atento como para no interferir en nuestras vidas después de eso.
La paradoja es que si no hubiera sido por Robert Kincaid no sé si hubiera podido quedarme en la granja todos estos años. En esos cuatro días me dio una vida, un universo. Nunca dejé de pensar en él ni por un momento. Aún cuando no pensaba en él conscientemente, lo sentía en alguna parte, siempre estaba ahí.
Eso no modificó nunca mis sentimientos por vosotros dos y por papá. Si pienso un momento solamente en mí, creo que no tomé una buena decisión. Pero teniendo en cuenta a mi familia, creo que sí.
Aunque debo ser honesta y admitirlo, Robert Kincaid comprendió desde el principio, mejor que yo, lo que formábamos entre ambos. Creo que sólo con el tiempo comencé, gradualmente, a darme cuenta. Si realmente lo hubiera comprendido, cuando me pidió cara a cara que me fuera con él probablemente lo habría hecho.
Robert pensaba que el mundo se había vuelto demasiado racional, que había dejado de confiar en la magia como debería. A menudo me he preguntado si yo no había sido demasiado racional al tomar mi decisión.
Estoy segura de que mi voluntad sobre mi entierro debe de haberos parecido incomprensible; tal vez pensasteis que era el producto de la confusión mental de una vieja. Después de leer la carta del abogado de Seattle de 1982 y mis cuadernos, comprenderéis por qué lo quise así. Le di mi vida a mi familia; a Robert lo que quedaba de mí.
Creo que Richard sabía que había algo en mí a lo que él no tenía acceso, y a veces me pregunto si encontró el sobre marrón que yo guardaba en casa, en el escritorio. Poco antes de su muerte, estaba sentada junto a él en el hospital de Des Moines y me dijo: «Francesca, sé que tú también tuviste tus propios sueños. Lamento no haber podido dártelos yo». Fue el momento más conmovedor de nuestra vida en común.
No quiero que os sintáis culpables ni tristes por estas cosas. No es lo que pretendo. Sólo quiero que sepáis cuánto he amado a Robert Kincaid. Lo he tenido en mis pensamientos todos los días, todos estos años, lo mismo que él a mí.
Aunque nunca volvimos a hablarnos, seguimos indisolublemente unidos; tanto como pueden estarlo dos personas. No encuentro las palabras para expresar esto adecuadamente. Él lo expresó mejor cuando dijo que ya no éramos dos seres distintos, y que nos habíamos convertido en una tercera persona, formada por los dos. Ninguno de lo dos existía en forma independiente de ese ser. Y ese ser andaba a la deriva.
Carolyn, recordarás la terrible pelea que tuvimos una vez sobre un vestido color rosa que yo guardaba en mi armario. Tú lo habías visto y querías ponértelo. Decías que no recordabas habérmelo visto puesto nunca, entonces, ¿por qué no podía arreglarlo para que te sirviera a ti? Ése fue el vestido que me puse la noche que Robert y yo hicimos el amor por primera vez. Nunca en mi vida estuve tan bonita como esa noche. El vestido era un pequeño recuerdo tonto de aquella época. Por eso nunca volví a ponérmelo y me negué a permitirte usarlo.
Después que Robert se fue de aquí en 1965, me di cuenta de lo poco que sabía de él en cuanto a la historia de su familia. Aunque creo que me enteré de casi todo lo que le concernía, de todo lo que realmente importaba, en esos breves días. Era hijo único, sus padres habían muerto, y él había nacido en un pueblecito de Ohio.
Ni siquiera estoy segura de si fue a la universidad, o a la escuela secundaria, pero tenía una inteligencia brillante a su manera, pura, primitiva, casi mística. Ah, sí, fue fotógrafo de guerra con los Marines en el Pacífico Sur durante la Segunda Guerra Mundial.
Estuvo casado una vez y se divorció, mucho antes de conocerme. No tuvo hijos. Su mujer tenía algo que ver con la música, creo recordar que era cantante folk, y las largas ausencias de Robert para sus reportajes fotográficos eran difíciles de soportar. Él asumía la culpa por la separación.
Aparte de eso, que yo sepa, Robert no tenía familia. Os pido que lo consideréis parte de la nuestra, por muy duro que os parezca al principio. Al menos yo tenía una familia, una vida con otros. Robert estaba solo. No era justo, y yo lo sabía.
Prefiero, o al menos eso creo, por la memoria de Richard y por la forma en que habla la gente, que de alguna manera todo esto quede en el seno de la familia Johnson. Pero lo dejo a vuestro juicio.
De todas maneras no me avergüenzo de lo que ocurrió entre Robert Kincaid y yo. Al contrario. Todos estos años lo he amado desesperadamente, aunque por razones personales traté una sola vez de ponerme en contacto con él. Fue después de la muerte de vuestro padre. Mi intento fracasó, y temí que le hubiese sucedido «algo», y por ese miedo nunca volví a intentarlo. Simplemente no podía enfrentarme con la realidad. De manera que imaginaréis lo que sentí cuando llegó, en 1982, el paquete con la carta del abogado.
Como os he dicho, espero que comprendáis que no pienso mal de mí misma. Si me queréis, debéis comprender lo que hice.
Robert Kincaid me enseñó lo que es ser mujer de una forma que pocas mujeres, tal vez ninguna, experimentará jamás. Era un hombre agradable y cariñoso, y, por cierto, merece vuestro respeto y quizá vuestro amor. Espero que podáis brindarle las dos cosas. A su manera, a través de mí, ha sido bueno con vosotros.

Que Dios os acompañe, hijos míos.

Mamá

fragmento extraido del capitulo "Una carta de Francesca" del libro Los puentes de Madison county (bajar el libro)

miércoles 9 de enero de 2008

DE RECETAS Y AMORES


MIS RECETAS

TIRAMISU
Primero les cuento que este postre es EXISITO, muy fácil de preparar y les puedo asegurar que nadie les va a creer que ustedes lo prepararon. Así que si quieres conquistar a alguien; reconquistar a tu amor o simplemente agasajar a la familia o amigos en alguna reunión, PREPARALO!!!! SEGUIME!!! Yo sé porque te digo, después no digas que no te avise…

INGREDIENTES
Les cuento que yo utilizo el doble de las cantidades mencionadas para que salga un tiramisu más grande apto para un molde desarmable que utilizan para las tortas.
15 a 20 vainillas
30 cm3 de café fuerte frio (SIN azúcar) al que yo agrego algún licor de café o el que tengan a mano.
150 grs. de azúcar
50 cm3 de agua
4 yemas
300 grs. de queso crema-Cualquiera está bien, casancrem, mendicrim (estos utilizo yo), Philadelphia etc)
250 grs. de crema de leche batida SIN azúcar
Chocolate amargo de taza para rallar y cubrir e intercalar entre capas

PREPARACION
Bueno: lo primero que yo hago es poner en un bol las yemas y comienzo a full con la batidora sin mezquinar tiempo en el batido…
Mientras estoy haciendo esto, ya tengo en el fuego un almíbar que se está haciendo con el agua y el azúcar indicado.
Cuando este almíbar esté listo (¡que no se queme!) y recién sacado del fuego, es decir súper caliente lo incorporo a las yemas ya bien batidas y mientras lo hago continuo batiendo a toda velocidad. Cuanto más batan, mejor. Observaran que la crema empieza a ponerse más clara, consistente y espumosa.
Cuando esté listo, agreguen el queso crema y la crema batida sin azúcar que tengan en otro recipiente. Integren todo mediante un batido suave.
Dejen este batido en la heladera. Mientras tanto preparen el molde desarmable cubriéndolo de papel film. Sobre el incorporen una primera capa de vainillas. Deben mojar rápidamente cada vainilla en el café frio con licor (no dejarlas reposar, no es la idea que se desarmen)
Sobre esta primera capa de vainillas distribuyan una parte de la crema obtenida que conservan en la heladera. Si quieren distribuyan chocolate rallado.
Luego acomoden otra capa de vainillas de la misma forma y agreguen otra parte de la crema, el chocolate y así sucesivamente hasta llenar el molde.
Terminen la preparación con abundante chocolate rallado.
Finalmente envuelvan con papel film el postre y lo envían al frízer el tiempo que sea necesario. Pueden prepararlo de un día para otro o con varios días de anticipación.
Al utilizar el molde desarmable, el papel film y estar congelado no van a tener ningún problema a la hora de desmoldarlo.
HACELO!!!! RIQUISIMO!!!!

DE RECETAS Y AMORES




Hace un rato terminaron de discutir.
Delfina camina hacia la cocina. Desesperada busca las vainillas, el café, los huevos, el queso y la crema de leche, ingredientes necesarios para preparar el exquisito TIRAMISU (ver receta) que tanto le gustaba a él en los primeros años que estuvieron juntos.

Empieza a bañar las vainillas en el café con licor…

Piensa que fue lo que se perdió en todos aquellos años que llevan juntos. Son demasiados los sentimientos que alteran su espíritu y las preguntas que rondan en su mente. ¿Esta aun enamorada? ¿Se siente insatisfecha? Piensa en la libertad, en la lealtad y la traición, en el deber y, cómo no, sobre el bien y el mal, sobre lo correcto y lo incorrecto.

Las coloca UNA a UNA prolijamente en el molde desmontable…

Al mismo tiempo indaga sobre el sentido del amor y en definitiva de la vida.
Recuerda cuando se conocieron, intenta encontrar en algún lugar la magia de aquellos momentos.

Bate con fervor las yemas; el TIEMPO NECESARIO para que queden espumosas…

Coetáneamente, entiende que el enamoramiento DURO lo que debía y cumplió su ciclo para transformar aquel amor silvestre en un vinculo con historia, proyectos, experiencias y lugares comunes.

Mientras ralla el CHOCOLATE cuestiona donde quedaron aquellos momentos de incertidumbre ante el ser amado, aquellos primeros momentos de PASION, de espera...donde quedo el roce de un cuerpo recién estrenado, donde quedo la sorpresa de una persona que tiene todo que ofrecerle...¿Cómo puede permanecer esto en el tiempo? –Se pregunta-

Agrega a las yemas el queso crema y la crema batida. Deja REPOSAR la unión de los ingredientes…

Piensa que el TIEMPO agota la sorpresa, cae la novedad, cae el cuerpo y la no distancia de lo anhelado mata el deseo y la pasión. Llega el momento en el que el cuerpo en el tiempo se hace extrañamente familiar sin poder ofrecer nada más que lo de siempre...
Se pregunta entonces si el amor está destinado al fracaso, a la costumbre, a la indiferencia. Concluye que el tiempo lo confunde todo en el amor.

Piensa en agregarle algo NUEVO a su tradicional receta…

IMAGINA podrían ser almendras –se le hace agua la boca- mientras se cuestiona si es mas valioso un amor que dura mucho tiempo, o un amor breve y apasionado…piensa no tanto en la cantidad como la calidad del tiempo…pero, ¿sería capaz de cambiar un momento de pasión intenso por un amor de años prolongado en el tiempo? Reconoce que solo un minuto de amor puede ser ya verdadero, una unión con otro cuerpo, otra alma, otra mente, eso también ya es amor… pero...¿cual es la verdad? ¿quien la conoce?

Por ahora decide RESERVAR las almendras y las ALMACENA nuevamente…

Termina el tiramisú. Mira la obra terminada. Quedo perfecto. Listo para el freezer. Cuando esta por guardarlo se detiene bruscamente, se agarra la frente y recuerda el azúcar, componente fundamental, que olvido añadir mientras lo preparaba.
¿DESECHARIA el postre terminado? Esta hermoso, tiene TODO lo que hace falta para su consistencia y solidez; ¡solo FALTO un ingrediente!-pensó-

Mientras lo observa recapacita unos minutos. En un intento de compensar su olvido y SALVAR el fruto de tantas horas de trabajo va hacia la alacena, busca azúcar impalpable y con un colador empieza a incorporar la misma sobre el tiramisú. También utiliza el chocolate dulce rallado que ya tenía y sigue el mismo procedimiento.

Sin SABER el resultado, lo envuelve con papel film y lo guarda en el refrigerador…
Camina hacia la habitación. Ahí está el, mirando la televisión mientras sujeta con fuerza el control remoto. Se acerca, suspira profundo, lo besa sin decir palabra alguna y se recuesta a su lado…
KATIE MELUA-THE CLOSEST THING TO CRAZY-TRADUCCION ESPAÑOL
Lo más Cercano a la Locura

Cómo puedo pensar que estoy de pie soportando tanto,
Aún cuando siento aire debajo de mis pies?
Cómo la felicidad se puede sentir tan mal?
Cómo la desgracia se puede sentir tan dulce?
Cómo puedes tu dejarme mirarte dormir,
Y después destrozar mis sueños de la manera que lo haces?
Cómo puedo tenerte tan profundo dentro de mí?
Porque me habré enamorado de ti?

Esto es lo más cercano a la locura de lo que alguna vez estuve,
Sintiéndome de veintidos, y actuando como de diecisiete,
Esto es lo más próximo a la locura de lo que alguna vez conocí,
Yo nunca estuve loca conmigo misma...
Y ahora sé que hay un vínculo entre los dos,
Estando cerca de la locura y estando cerca tuyo.

Cómo puedes tu protegerme de la caída,
Y entonces amortiguar mi golpe con mentiras cariñosas?
Es tan fácil romper un corazón,
Es tan fácil cerrar tus ojos,
Cómo puedes tratarme como a un niño,
Incluso como a un niño que suspira por ti?
Como alguien se puede sentir tan alborotado
Como alguien se puede sentir tan triste...

Esto es lo más cercano a la locura de lo que alguna vez estuve,
Sintiéndome de veintidos, y actuando como de diecisiete
Esto es lo más próximo a la locura de lo que alguna vez conocí,
Yo nunca estuve loca conmigo misma...
Y ahora sé que hay un vínculo entre los dos,
Estando cerca de la locura y estando cerca tuyo.

... estando cerca tuyo
... estando cerca tuyo

jueves 3 de enero de 2008

AQUEL ALGARROBO





Cuando visitaba aquel campito en una de las regiones más áridas del interior santiagueño llegue una tarde hasta un ranchito, construido bajo un imponente algarrobo, robusto, fuerte, de follaje tupido.
Esa imagen se clavo en mis entrañas rompiendo todos los esquemas; las estadísticas, los conocimientos e información incorporados en mi memoria quedaron fragmentados, quebrando una realidad provincial y mundial: el genocidio medioambiental que seres humanos, dotados de teorías inteligentes, con altos grados de educación y muchos de ellos en funciones con alto grado de responsabilidad producen en nuestro planeta.
Inmediatamente capte con mi cámara aquella realidad.
Compartí toda esa tarde con la familia Verón y durante todo el camino de regreso no hice más que pensar y reflexionar. Volvía con el aprendizaje inesperado, de la lección más importante, tal vez de mi vida, y que me llevan a escribir estas palabras.
Me pregunte entonces quién no conoce por libros, televisión, charlas de café o diarios los problemas de la deforestación y sus consecuencias; quien no conoce que para conseguir un suelo fértil y productivo se necesitan cientos de años. Para mantenerlo se requiere plantas, especialmente sus raíces. Si éstas son taladas indiscriminadamente tendrán que pasar otra vez casi la misma cantidad de años para ser aprovechadas de nuevo, llegándose tarde o temprano a la desertización.
Quien no conoce que la deforestación y la degradación de los bosques son causa y resultado del cambio climático. Los bosques absorben CO2, actuando como un "sumidero" pero, cuando se deterioran o destruyen (por ejemplo en incendios y deforestación) se convierten en una "fuente" liberando CO2 a la atmósfera.
Quien no sabe de datos estadísticos, del calentamiento global y del “famoso” Protocolo de Kyoto…

La familia Verón, en su rancho, no tiene estos conocimientos que pertenecen a nuestro mundo ya viejo y cansado…
Ellos aun tienen el privilegio de vivir en aquella edad dorada que recuerdan todas las mitologías, cuando el mundo aun era un niño, cuando los hombres hablaban con las estrellas, cuando SABIAN QUE TODAS LAS COSAS ESTAN VIVAS.
Aman su tierra, la conocen como ningún experimentado agrónomo podría; instintivamente saben lo que los arboles necesitan y lo que no, TENIENDO PLENA CONCIENCIA DE QUE LA MANO DEL HOMBRE NO ES NECESARIA.

Y aquel algarrobo ESTIRO sus gruesas ramas, GENEROSO Y SOLIDARIO, para brindarles refugio, y en definitiva, LA VIDA.

Esta familia que lleva años viviendo en armonía con los arboles observan pasmados como los recién llegados “saben” que es lo mejor para ellos y sienten DOLOR por que cada rama que se rompe es una espina que se les clava en el alma, porque cada árbol que muere es un AMIGO que pierden.

…Contemple la grandeza de aquel algarrobo, toque su tronco fornido resistente a cualquier viento huracanado y el tupido follaje que como una muralla infranqueable detenía los impiadosos rayos solares propios del clima desértico que soportamos en nuestro verano santiagueño…

Esa SIMBIOTICA escena, aquella familia unida al majestuoso árbol, me decía todo el tiempo que hay hombres que representan, TODAVIA, lo mejor de la humanidad.
Porque esa mezcla, en mi corazón fue símbolo de todo lo vital, de todo el ímpetu, de la esperanza y del anhelo de todo tiempo futuro.

Y a pesar de tantas carencias en aquel “hogar”, tampoco vi tristeza en sus ojos…
MISTICAMENTE, lo que mis ojos observaron fue la MISMA fortaleza, amabilidad, humildad, predisposición y sabiduría que la del ALGARROBO, que con igual espíritu los albergaba bajo sus ramas.
Fue un gusto contemplarlos, descontamine mi alma, oxigene mis pensamientos…

Mientras regresaba recordé las estadísticas de la deforestación que había leído en los diarios pero ninguno nunca me había hablado de lo que vi y sentí aquel día, ninguna noticia me hablo de la solidaridad de algún algarrobo, quebracho, lapacho o del simple árbol que crece al margen del río. Fue entonces cuando mi corazón se lleno de esperanzas, de amor, de un profundo y misterioso conocimiento y de una inexplicable PAZ interior…

“Cuando algo es sagrado, no tiene precio. Si puedes comprarlo, entonces no es sagrado. Y una vez que empiezas a venderlo no importa si tus razones son buenas o no. Estás tomando lo que es sagrado y volviéndolo miserable” (Lema de la Tribu India Lakota)

jueves 27 de diciembre de 2007

WHAT´S LOVE -AYO- LETRA TRADUCCION ESPAÑOL

Te amo es tan fácil decirlo pero tantas veces no significa nada
Te amo puede ser todo,
siempre y cuando no sepamos que significa amor, creo que el amor no está en lo que decimos,
amor es lo que hacemos y cuando decimos que nosotros tenemos algo que probar
Que es amor
Que es amor, que es amor, que es amor
Creo que el amor no es nada pero la verdad
es algo que está dentro tuyo y mío
Amor es fe y lealtad
Amor es compartir
Amor es creer
Creo que el amor es lo que podríamos ser y mucho más
porque el amor es profundo
El amor puede ser bueno y puede ser malo
puede hacerte feliz y te puede entristecer
puede romper tu corazón y el amor puede sanar tu alma
el amor puede nacer y morir…



PERENNE

Se quitaba el cinto, se arrancaba sus finos zapatos, tiraba a un rincón su jeans y se soltaba el pelo. Tenía la piel erizada y se reía. Estaba tan próximo a el que casi no podían verse, envueltos en el calor que hacían juntos. Él le apartaba el cabello para mirarla a los ojos.
Ella con sus manos impacientes se deslizaba, lo recorría, lo envolvía con sus piernas incansables. Y le preguntaba, casi como una afirmación al oído, eres mío?
En el instante final tenían un minuto de completa soledad, cada uno perdido en su inquietante abismo, pero pronto resucitaban para descubrirse abrazados en el desorden de los almohadones. A veces se sentaba a su lado, con las piernas recogidas y la sabana de algodón sobre sus hombros. El, así la recordaba pasado los días, en calma.
Ella en cambio, desde aquella habitación imagina una fotografía e imágenes congeladas retratando el recuerdo minucioso y perfecto, en blanco y negro, en un intento de retener todo lo vivido, sin principio ni fin. Es espectadora de aquel perfecto dibujo pero también protagonista. Sabe que es ella, pero también la que observa desde afuera.
Conoce lo que siente el hombre pintado sobre esa cama revuelta. Esta ahí con el pero también afuera, sola, en otro tiempo de la conciencia.
En el cuadro la pareja descansa después de hacer el amor. El tiene los ojos cerrados, una mano sobre su pecho y la otra sobre la cintura de ella, en intima complicidad. Siempre es la misma sonrisa placida del hombre, la misma languidez de la mujer, los mismos pliegues de las sabanas y los cabellos oscuros que caen con la misma delicadeza sobre los hombros de ella envueltos en parte por la sabana de algodón.
Cada vez que piensa en el, así lo ve y así se ve junto a él, “detenidos para siempre en ese lienzo”, allí donde nada cambia, inmutable e invulnerable al paso del tiempo y a la posibilidad del olvido.

martes 18 de diciembre de 2007

TIME AFTER TIME-NORAH JONES-LETRA TRADUCCION ESPAÑOL

Recostada en mi cama, siento el tic tac del reloj y, pienso en ti
Enredada en círculos, confusión no es nada nuevo
Imágenes pasadas, noches cálidas, casi dejadas atrás
equipaje de recuerdos...
una y otra vez
A veces me imaginas, estoy caminando demasiado lejos
tú me llamas, no puedo escuchar lo que has dicho
entonces Dijiste "Ve despacio, yo estaré detrás"
la segunda mano alivia…

Si estás perdido, puedes buscar y me encontrarás
una y otra vez
si caes te sujetaré, estaré esperando
una y otra vez

Si estás perdido, puedes buscar y me encontrarás
una y otra vez
si caes te sujetaré, estaré esperando
una y otra vez

Me doy vuelta, mi foto se ha desvanecido y la oscuridad se ha tornado gris
mirando a través de las ventanas, te preguntas si estaré bien
secretos, robados, desde lo más profundo,
el tambor suena fuera de tiempo…

Si estás perdido, puedes buscar y me encontrarás
una y otra vez
si caes te sujetaré, estaré esperando,
una y otra vez

Dijiste "Ve despacio, yo estaré detrás"
La segunda mano alivia…

Si estás perdido, puedes buscar y me encontrarás,
una y otra vez
si caes te sujetaré, estaré esperando,
una y otra vez

Si estás perdido, puedes buscar y me encontrarás,
una y otra vez
Si caes te sujetaré, estaré esperando,
Una y otra vez
Una y otra vez

AFICION

Una y otra vez mira las medias verdes a rayas que lleva puesta. Ahí están…pegadas a su cuerpo. Brillan. Reconfortan. Suavizan. Siente el placer del calor que le dan a su cuerpo.
Se pregunta, una y otra vez, si no es tiempo de quitárselas…
Piensa en hacerlo. Se imagina doblando a sus adoradas medias suavemente y con nostalgia para guardarlas definitivamente en aquel cajón que reservo para ellas.
Impulsivamente las arranca de sus pies.
Camina descalza hasta su habitación. Se acuesta con rapidez.
Empieza a sentir frio. Se tapa con las abultadas colchas. Siente escalofríos. Comienza a percibir fuertes palpitaciones. El sudor moja sus manos. Gira hacia un lado… luego hacia el otro, una y otra vez.
Se levanta, camina hasta la cómoda, las busca y las toma con desesperación.
Sentada, lentamente se las pone y regresa a su cama.
Vuelve a sentir el calor. La sensación de bienestar se prolonga con el paso de los minutos. Se siente feliz.
Sonríe y finalmente se duerme. Una y otra vez…